Friday, December 28, 2007

Tu fantasma



Me decido a tararearte todo lo que se te extraña
desde el siglo en que partiste hasta el largo día de hoy.
Me acompaño de guitarra porque yo no sé de cartas
y, además, ya tú conoces que ella va donde yo voy.

Lo único que me consuela es que uso dos almohadas
y que ya no me torturo cuando te hago trasnochar.
Otro alivio es que en su árbol los pajaritos de alba
siguen ensayando el coro con que te bienvenirán.

El teléfono persiste en coleccionar absurdos.
Embromarme sigue siendo un deporte universal.
Y la puerta está comida donde la ha golpeado el mundo
—cuando menos una buena parte de la humanidad—.

El cine de enamorados tuvo un par de buenas pistas,
nuestro cabaret privado sigue activo por su bar.
Se nos sigue desangrando la llave de la cocina
y yo sigo sin canciones, habiendo necesidad.

Pueden ser casualidades u otras rarezas que pasan,
pero donde quiera que ando todo me conduce a ti.
Especialmente la casa me resulta insoportable
cuando desde sus rincones te abalanzas sobre mí.

No exagero si te cuento que le hablo a tu fantasma,
que le solicito agua y hasta el buche de café.
En días graves le he pedido masajes para mi espalda
(los peores ni te cuento, porque no vas a creer).

Hay días que en tu sacrificio acaricio tu fantasma,
pero donde iba el delirio no oigo tu respiración.
Siempre termino en lo mismo: asesino tu fantasma
y la diana me sorprende recostado en el balcón.

Ya no sé si lo que digo realmente nos hace falta.
Hoy no es día inteligente y no sé ir más allá.
Pero cuando puedas vuelve porque acecha tu fantasma
jugando a las escondidas y yo estoy muy viejo ya.

Silvio Rodríguez (1983)

Monday, December 24, 2007

Espíritu navideño

Ya llegó la navidad…
y estaré en casa, en el hogar. No iremos a ningún lado... yo no cultivo el espíritu navideño en demasía. La verdad me parece una fiesta que forzosamente nos quiere hacer parecer felices, ser felices como característica inequívoca de que todas y todos somos participes de una superstición católica, y hasta se arma todo el tema de que "nos invade el espíritu navideño", casi casi como una posesión demoníaca, que hace que las masas pierdan el control y todos sus dineros ahorrados del año.

Espíritu navideño = CONSUMO

(Me agrada saber que el tema de la felicidad, humildad y espíritu de consumo con obligatoriedad, es algo que otras personas también notan y no disfrutan, sobre ésto conversaba con la Sulamita en la tarde de hoy).

Fiesta en donde la gente come sabroso y gratis, por mi parte el disfrute no es tanto, ya que son mis dineros con lo que se compra la comida y además, soy YO la tengo que cocinar, en fin...

Aquí estamos en vísperas del consumo masivo de cerdo y productos made in China. Recordando que mientras se cocina el cerdo o algún ave de corral, las mujeres somos las que seguimos asándonos y gastándonos a la par de todo lo que se va a consumir, mientras alguien que se conduela se disponen a consolarnos con alguna cajita envuelta en papel regalo.

Friday, December 21, 2007

Si me fuera posible vivir

Si me fuera posible vivir
esa vida no vivida
que son todos los sueños
que me faltan!
Estoy triste
pero sé que sólo así
se está muy cerca de la vida
que más allá está todo
y la tarde
como besos que enternecen
las espinas del alma.

Autor: Gustavo Batista Cedeño (poeta panameño)

Wednesday, December 12, 2007

urbanismo

no hay carcel por daño sicológico ah?
eso es un ejemplo de lo material de nuestras sociedades
si te mato, voy presa
pero si te jodo el caco , no voy presa
igual te puedo estar matando psico-emocionalmente,

pero eso a la gente no le importa,
realmente la gente que mata va presa, porque esta privando al sistema de mano de obra
eso es!!

este análisis continuara...

Fiona Apple - First Taste



Darling, just start the chase - Ill let you win, but you must
Make the endeavor

Tuesday, December 11, 2007

Damian Rice - The Blower's Daughter



Esta canción ya la he puesto por aquí... pero sigue sonando como yakama en la cabeza...

And so it is, just like you said it should be...

No heroe in my sky anymore...

Portishead - Over





Sin mucho que decir... pero sintiendo mucho... duele mucho!

Portishead - Roads

Monday, December 10, 2007

Buscar...

No es un verbo sino un vértigo.
No indica acción.
No quiere decir ir al encuentro de alguien sino yacer
porque alguien no viene.

Autora: Alejandra Pizarnik

Como hurgándome...

Como hurgándome rescoldos,
sobras que soy, me acaricias,
desabotonas mi alma
y al descorrer sus cortinas
me encuentras recuerdos, cosas
ni aun por mí conocidas.
Y me preguntas por mí,
por quién era y lo que hacía,
y no sé dónde buscarme,
qué cosa llamarla mía.

Llegué tarde a mi pasado,
llegué de noche a mi vida,
cuando yo vine ya era
otra persona distinta;
llegué muy tarde a mí mismo
y a mi propia despedida,
de lejos vi que me iba,
de lejos me saludaba,
de lejos me sonreía.

Te quiero a partir de mí
con la existencia mordida,
sólo desde hoy hasta hoy
y con mi persona íntegra.
Hijo de mí, pero huérfano,
padre de mí sin familia,
mi vida, sola de mí,
hoy, después de anochecida,
a oscuras, noche de mí,
hoy, antes de amanecida.

Mañana, cuando vengamos
a reclamarnos el día,
a exigirnos, suplantarnos,
ponernos nuestra alegría,
ya no estaremos aquí
ni seremos todavía.
Llegamos después de ser
a una existencia vacía
y muy temprano a nosotros
a darnos la bienvenida.

A destiempo con nosotros
y a deshora con la vida,
somos un fuimos, seremos,
una mirada, una chispa,
un ser sin estar perenne,
siempre a solas en la cita,
siempre en cuerpo y alma extraños,
robados, prestados, islas
en medio de un ya-no-ser
y de un no-ser-todavía.

Autor: José de Jesús "Chuchú" Martínez

No hay Olvido

No hay olvido. No hay perdón.
El pasado permanece
y permanece el delito,
con nosotros viven, crecen,
se alimentan de nosotros
y a nosotros se parecen.
Ni el futuro, libre, nuevo,
llega de culpa inocente,
te llega elegido ya
y es la elección de lo que eres;
no eliges lo que serás
pero a ti sí, libremente.
En cada instante del tiempo,
con el futuro de frente
y el pasado a las espaldas,
no vivimos el presente,
vivimos la vida toda
de un golpe y de un de repente.
Mañana, ayer, todo es hoy.
No nace el tiempo, ni muere.
Amada, lo que tú has sido
se transforma, no se pierde;
amor, lo que yo seré
ya me ha llegado, no viene,
y en nuestro beso instantáneo
la vida nuestra se vierte.
Cuando nos damos un beso
nuestras vidas se estremecen,
se tiñen de punta a punta
y el beso se nos extiende;
abrazo tu historia entera,
completa mi historia tienes.
Queriéndonos hoy, por tanto,
nos queremos desde siempre,
desde antes de conocernos
y hasta después de la muerte.

Autor: Chuchú Martínez

Saturday, December 01, 2007

Tiempo del Caribe...

llegué, tiré maletas y nos fuimos al bar...

par de cervezas y después de muchos anos, volver a ver las estrellas...


esta manana desperte y preparamos cafe, yo como siempre inicie el dia con el ritual de malta y cigarro (ritual que unicamente tiene lugar en la media isla)
mucha palabra de animo, de analisis, de tiempos, de reconciliacion y risa...
luego a la cama...

alguien llamo, despertamos para preprar el almuerzo, estuvimos mas tiempo conversando en el mismo lugar desde la manana, todo sucede en la cocina...

a penas son las 5... el tiempo se mueve lento en el caribe

llegue a las 12, comence a caminar hacer cosas... salimos por la ciudad, volvimos, hablamos, dormimos, comidmos, dormimos, hablamos, seguimos en esto... el tiempo no pasa...
las primeras 24 horas en el caribe son como 3 meses en cualquier lugar... increible...

este es mi tiempo.

p.d. esta pc no es mia, es lapto y carece de alguno caracteres de la lengua castella

Tuesday, November 27, 2007

Los ‘enemigos públicos’ de la infancia

EL MALCONTENTO.
Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Lo de hoy es una confesión pública y un reclamo reiterado. La confesión comienza con el recuerdo de una conversación que tuve hace años con el cacique Víctor, un indígena uitoto sabio y anciano que me enseñó que el secreto de la vida parte de lograr que lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que finalmente hace sea lo mismo. Es un paso más allá de lo que para nosotros, los occidentales, es la coherencia (en nuestro caso, el escalón del pensamiento lo evitamos porque es camuflable).

Entonces, tratando de ser coherente yo no tengo hijos ni deseo tenerlos. Esto provoca toda serie de reacciones cuando lo cuento, que van del estupor de quien no concibe una vida plena sin descendencia hasta la sonrisilla sarcástica de quien sospecha que más pronto que tarde caeré o que detrás de mi firme decisión hay una impotencia infértil no confesa. Todo es posible, pero en mi caso se trata de una decisión meditada o, al menos, mucho más meditada que la de aquellos que tienen hijos porque toca, porque es el momento, o porque les da terror pensar en su vejez sin prole que los cuide.

Yo no quiero hijos por tres razones básicas. La primera es que no soy tan maduro ni responsable como para educar ni ser educado por estos seres complejos y bajitos. La segunda es que el mundo en el que vivimos me gusta tan poco que me parece una canallada triple dejárselo por herencia a quiénes no tuvieron nada que decir sobre su propia existencia. La tercera, es puro egoísmo, ya que mi vida es la que me gusta, el amor ya lo tengo invertido en una persona y no quiero dividir mis apuestas.

Todo este preámbulo es necesario antes de que establezca mi opinión sobre el tema de "la familia" y el nuevo código de la infancia que tanto artículo cargado de demencia está provocando.
Si se dan cuenta, los que escriben en contra de la nueva ley son los mismos que se echaban las manos a la cabeza con el temita de la educación sexual en las escuelas y colegios. Los que yo califiqué algún día como mojigatos, pero que hoy me atrevo a denominar como "enemigos públicos" de la infancia. De hecho, creo que los menores deben organizarse y crear asociaciones de autodefensa contra estos ayatolás de los valores.
Su punto, el de los integristas de la familia bajo la óptica opusina es que los niños y las niñas son una especie de idiotas a los que no hay que darles derechos porque quizá se los tomen. Ellos aseguran que los padres son los que tienen la pócima de la verdad y de la responsabilidad y que entender al menor de edad como un ser humano sujeto de derechos es como abrir la puerta al caos y la anarquía.

Yo, que como dije no tengo hijos y eso me confiere una gran autoridad moral, haría el recorrido a la inversa. ¿De qué ha servido hasta ahora la patria potestad dictatorial y llena de sapiencia de los padres y madres esmerados? De mucho, he de decirles. Por ejemplo, ha permitido mejorar la cuenta de ahorros de muchos psiquiatras, que no se dan abasto tratando traumas de infancia en los mismos adultos que ahora se niegan a un código de la infancia moderno. También ha permitido altos índices de violencia intrafamiliar surgida de la repetición de los patrones familiares, de los altísimos valores violentos que aprendieron victimarios y víctimas de sus respectivos padres y madres. En algunos casos, esa autoridad paternal y maternal genera nuevos alcohólicos y abusadores laborales que imitan a su papito a la perfección…
En fin, que el modelo de padres omnisapientes e hijos omniestúpidos ha sido el que ha construido la sociedad actual, llena de gente mala y perversa que, armada de fierro en pandilla o de chequera en multinacional, se dedica a destrozar otras vidas cuando deciden que ha llegado el momento de parir y generar más dolor en este planeta.

Propongo entonces un código del y la menor mucho más atrevido que el que se debate estos días. Podemos experimentar quitándole la patria potestad a los padres, obligando a los adultos a pasar de nuevo por las escuelas a ver si aprendemos algo de respeto por el prójimo. Cerremos la Asamblea Nacional de adultos y activemos con poderes reales la Asamblea infantil y juvenil. Hagamos heredar los puestos políticos y gerenciales a los hijos o hijas de los que actualmente los ocupan. Los papás y las mamás ya han demostrado su incapacidad para ser generosos con el otro, ya han dejado claro que quieren un universo plagado de injusticias y violencias visibles e invisibles. Que sean ahora los niños, las niñas y los adolescentes los que, con su carácter voluble y juguetón, nos demuestren que se pueden hacer las cosas de otra manera, quizá más temperamental, pero también más sincera.

¡Ah! Y se me olvidaba. Dejemos que sean los menores de edad los que nos den clases de sexualidad. Quizá su inocencia nos permita descubrir que el sexo no es la cosa retorcida y perversa a la que tienen pánico los mojigatos, sino que puede partir de una exploración del cuerpo propio y del ajeno tierna, naíf, casi mágica.

El autor es periodista

Sunday, November 25, 2007

Complicada

Estoy complicada, me siento complicada, me siento ATORMENTADA...
y me pregunta: ¿pero dime qué es lo que sientes?
y le respondo: ¡ANGUSTIA!

no sé qué hacer o para dónde agarrar,
lo único que permanece en el pecho es una sensación de ahogo
lo único que permanece en la mente es el velo de la RESIGNACIÓN...

¿y qué nos queda más que eso en este valle de lágrimas?
Hay tantas cosas que siento en este momento que no logro explicar más que diciendo "angustia"
quisiera tener más claridad, pero las líneas de mis manos están difusas

y me pregunto: ¿qué he hecho con mis manos? ¿qué es lo que quieren/necesitan ver mis ojos?
todos los domingos tengo esta misma sensación, y todos los lunes en la mañana lloro y a veces los martes y a veces los otros días.

Hoy la angustia es particularmente distinta, aunque sea parte de un complejo todo de nadas

Necesito necesito necesito necesito...
dejar de estar tan resignada y terminar.

Tuesday, November 13, 2007

Aquí se vende detóó

I PARTE
En mi cultura popular latino-húmedo-tropical-caribeña se confía en los juegos de azar y las supersticiones religiosas de todas las índoles.
El tema que me convoca, y este post será corto pero significativo, es la lotería clandestina. Por su nombre, creo que queda en evidencia para todos y todas (ya saben lo del lenguaje) que es un tipo de lotería ilegal.

La lotería en este país la maneja el Estado, éste lanza grandes campañas para dejar de promover y eliminar por completo senda práctica que permite la corrupción y los malos oficios en los juegos de azar. Así mismo como está prohibido fumar en espacios públicos y mucho más prohibido en instituciones públicas.

II PARTE
A tamaño del despacho, tamaño de las actividades que ahí se realizan, y no es una cuestión de clase, antes que se me tilde con algún “ismo”, es simple y procedo a explicar con ejemplo base en la tiendita.
La tiendita es el escritorio de alguna funcionaria o funcionario que se dedica a la venta de papitas, galletas, chucherías varias de esas que vienen en paquetes y a los niños, niñas y personal instutcional les encanta. Esto en el ministerio es ilegal.

Ahora bien como este es el reino de lo absurdo las tienditas abastencen al personal de la siguiente manera:
1- Dirección de Aseo y Mantenimiento: su tiendita distribuye emparedados y café antes de la siete (7) de la mañana. Como no tienen despacho, utilizan el espacio de la cafetería.

2- Dirección de reproducción de documentos: venden un par de galletas de sal y galletas dulces, como una gran parte del su personal son personas con discapacidad el inventario es pequeño, porque usualmente se los roban.

3- Dirección Nacional del Nance: abastece a TODO el ministerio de sabrosas papitas, salados populares y folkloricos como mafá, platanito, yuquita, palitroqui, etc. También ofrece una amplia gama de dulces traídos de Turquía, Grecia, países lejanos y cuyos nombres no se escriben con el alfabeto occidental. También ofrece chicle, caramelos y alguno que otro medicamento que no requiere prescripción médica.

4- Administración General del otro Ministerio : distribuye cigarrillos de diversas marcas, locales y extranjeras.

Como verán a incremento del rango jerárquico, mayor inventario y especificidad del producto. A mayor importancia del despacho, mayor clandestinidad de los productos, dicho esto, prosigo...

5- Despecho superior: Lotería Clandestina. (Remitirse a leer la primera parte de este texto).

Wednesday, November 07, 2007

Torturas Clásicas...

Fruits purs de tout outrage et
[vierges de gerçures.
Dont la chair lisse et ferme
[appelait les morsures!
Baudelaire

Salvo algunas interferencias barrocas -tales como la "Virgen de hierro", la muerte por agua o la jaula- la condesa adhería a un estilo de torturar monótonamente clásico que se podría resumir así:
Se escogían varias muchachas altas, bellas y resistentes -su edad oscilaba entre los 12 y los 18 años- y se las arrastraba a la sala de torturas en donde esperaba, vestida de blanco en su trono, la condesa. Una vez maniatadas, las sirvientas las flagelaban hasta que la piel del cuerpo se desgarraba y las muchachas se transformaban en llagas tumefactas; les aplicaban los atizadores enrojecidos al fuego; les cortaban los dedos con tijeras o cizallas; les punzaban las llagas; les practicaban incisiones con navajas (si la condesa se fatigaba de oír gritos les cosían la boca; si alguna joven se desvanecía demasiado pronto se la auxiliaba haciendo arder entre sus piernas papel embebido en aceite). La sangre manaba como un geiser y el vestido blanco de la dama nocturna se volvía rojo. Y tanto, que debía ir a su aposento y cambiarlo por otro (¿en qué pensaría durante esa breve interrupción?). También los muros y el techo se teñían de rojo.

No siempre la dama permanecía ociosa en tanto los demás se afanaban y trabajaban en torno a ella. A veces colaboraba, y entonces, con gran ímpetu, arrancaba la carne -en los lugares más sensibles- mediante pequeñas pinzas de plata, hundía agujas, cortaba la piel de entre los dedos, aplicaba a las plantas de los pies cucharas y planchas enrojecidas al fuego, fustigaba (en el curso de un viaje ordenó que mantuvieran de pie a una muchacha que acababa de morir y continuó fustigándola aunque estaba muerta); también hizo morir a varias con agua helada (un invento de su hechicera Darvulia consistía en sumergir a una muchacha en agua fría y dejarla en remojo toda la noche). En fin, cuando se enfermaba las hacía traer a su lecho y las mordía.

Durante sus crisis eróticas, escapaban de sus labios palabras procaces destinadas a las supliciadas. Imprecaciones soeces y gritos de loba eran sus formas expresivas mientras recorría, enardecida, el tenebroso recinto. Pero nada era más espantoso que su risa. (Resumo: el castillo medieval; la sala de torturas; las tiernas muchachas; las viejas y horrendas sirvientas; la hermosa alucinada riendo desde su maldito éxtasis provocado por el sufrimiento ajeno.)

... sus últimas palabras, antes de deslizarse en el desfallecimiento concluyente, eran: "Más, todavía más, más fuerte!"

No siempre el día era inocente, la noche culpable. Sucedía que jóvenes costureras aportaban, durante las horas diurnas, vestidos para la condesa, y esto era ocasión de numerosas escenas de crueldad. Infaliblemente, Dorkó hallaba defectos en la confección de las prendas y seleccionaba a dos o tres culpables (en ese momento los ojos lóbregos de la condesa se ponían a relucir). Los castigos a las costureritas -y a las jóvenes sirvientas en general- admitían variantes. Si la condesa estaba en uno de sus excepcionales días de bondad, Dorkó se limitaba a desnudar a las culpables que continuaban trabajando desnudas, bajo la mirada de la condesa, en los aposentos llenos de gatos negros. Las muchachas sobrellevaban con penoso asombro esta condena indolora pues nunca hubieran creído en su posibilidad real. Oscuramente, debían de sentirse terriblemente humilladas pues su desnudez las ingresaba en una suerte de tiempo animal realzado por la presencia "humana" de la condesa perfectamente vestida que las contemplaba. Esta escena me llevó a pensar en la Muerte -la de las viejas alegorías; la protagonista de la Danza de la Muerte. Desnudar es propio de la Muerte. También lo es la incesante contemplación de las criaturas por ella desposeídas. Pero hay más: el desfallecimiento sexual nos obliga a gestos y expresiones del morir (jadeos y estertores como de agonía; lamentos y quejidos arrancados por el paroxismo). Si el acto sexual implica una suerte de muerte, Erzsébet Báthory necesitaba de la muerte visible, elemental, grosera, para poder, a su vez, morir de esa muerte figurada que viene a ser el orgasmo. Pero, ¿quién es la Muerte? Es la Dama que asola y agosta cómo y dónde quiere. Sí, y además es una definición posible de la condesa Báthory. Nunca nadie no quiso de tal modo envejecer, esto es: morir. Por eso, tal vez, representaba y encarnaba a la Muerte. Porque, ¿cómo ha de morir la Muerte?

Volvemos a las costureritas y a las sirvientas. Si Erzsébet amanecía irascible, no se conformaba con cuadros vivos, sino que:
A la que había robado una moneda le pagaba con la misma moneda... enrojecida al fuego, que la niña debía apretar dentro de su mano.
A la que había conversado mucho en horas de trabajo, la misma condesa le cosía la boca o, contrariamente, le abría la boca y tiraba hasta que los labios se desgarraban.
También empleaba el atizador, con el que quemaba, al azar, mejillas, senos, lenguas...

Cuando los castigos eran ejecutados en el aposento de Erzsébet, se hacía necesario, por la noche, esparcir grandes cantidades de ceniza en derredor del lecho para que la noble dama atravesara sin dificultad las vastas charcas de sangre.
[...]


Autora: Alejandra Pizarnik
Fragmento de "La Condesa Sangrienta"

Friday, October 26, 2007

entre la palabra y el desdén...

a cada minuto de melancolía... un verso
a cada nostalgia derramada... un cuento
y para cada recuerdo... un nombre

Thursday, October 25, 2007

El primer orgasmo

Hace un tiempo atrás era la tarde y fue el amor. No fue ni el primero ni el último momento de amor que he tenido, sin embargo fue distinto a cualquier otro que recuerde.
Para ese tiempo, corrían los días de la desilusión y el desengaño; y corría su cuerpo sobre el mío como consuelo y sueño de futuro. Eran tiempos de llanto en la mañana y pasión risueña por las tarde, las noches casi no existían sino que para escapar de casa y la eternidad nos duró cuatro meses.

Entonces un día era la tarde y fue el amor, llegó como siempre y el ritual sin mayores condiciones se inició. Primero los zapatos, en su caso zapatillas. Luego las camisas y aquí un poco de conversación, unos tantos besos, después el pantalón.

Aquí yo me abandonaba a su cuerpo, me masturbaba en el beso que me plantaba entre las costillas y la cadera. Después de alargar el momento de embestir, domada por su fuerza y domesticada en el instinto, se posó en mi vientre una sensación de muerte que se extendió por todas partes. Era la muerte y nada más, fue la agonía, la ansiedad, la alegría, el pánico. Fueron tus ojos y mi boca, el miedo a caer; fue lo desconocido y el descubrimiento.
Esa tarde, sin el más mínimo esfuerzo me plantaron el primero de mis orgasmo. La muerte repetida tantas veces como arremetían sus carnes sobre mi espalda. Sus piernas, anclas para salvar del vértigo y la explosión.

Siempre fue todo muy cooperativo para los momentos del amor, sin embargo, cuando era la tarde y fue ese amor, por el ombligo sembró la semilla que invadió mi centro, hasta florecerme un puñado de llanto y risa por la boca.

Thursday, October 04, 2007

Esto no es una elegía

Tú me recuerdas el prado de los soñadores
El muro que nos separa del mar, si es de noche
Tú me recuerdas sentada, ciertos sentimientos
Qué nunca se sabe que traen en las alas
Si vivos o muertos, si vivos o muertos
Me quito el rostro y lo doblo encima del pantalón
Si no he de decir tu nombre, si ajeno se esconde
No quiero expresión
Suelen mis ojos tener como impresos sus sueños, risueños
Tú me recuerdas las calles de La Habana Vieja
La Catedral sumergida en su baño de tejas
Tú me recuerdas las cosas, no se, las ventanas
Donde los cantores nocturnos cantaban
Amor a La Habana, amor a La Habana
Esto no es una elegía, ni es un romance, ni un verso
Más bien una acción de gracias
Por darle a mis ansias razón para un beso
Una modesta corona encontrada en la aurora
Tú me recuerdas el mundo de un adolescente
Un seminiño asustado, mirando a la gente
Un ángel interrogado, un sueño acostado
La maldición, la blasfemia de un continente
Y un poco de muerte, y un poco de muerte

Autor: Silvio Rodríguez

Tuesday, October 02, 2007

Dialogos en el baño ministerial...

Una señora desconocida con peinado alto, rimbombante y mucho rubor en las mejillas me acosó en el baño diciendo: “ay ay ... cuanto miao... ¿usted come avena?”

¿¿¿¿AVENA???? ¿y por qué diablos comería yo avena?-- pensé y gentilmente guarde silencio mientras entraba al asqueroso cubículo destinado para la micción y demás descargas orgánicas.

A lo que la señora continuó diciendo (mientras yo ya hacia pipi y ella también: “es que tengo el colesterol en 350 y los trigliceridos igual”

y yo no puede mas que asombrarme y expresarlo, mientras miraba el piso, porque tenía esa posición que las mujeres adoptamos en los baños públicos. (por favor sépanr que no hay algo más publico que un baño ministerial)

entonces grite: JESUS!!!!, debe cuidarse...
ella respondió: Santo padre alabado usted tiene razón, yo debo tener más fe y comer más avena.
Inmediatamente dio por terminado el diálogo y se fue.

Ahora me quedan tres preguntas:
- ¿Mi fe está tan débil, porque detesto la avena?
- ¿Qué tipo de vínculo tienen una cosa y la otra?
- ¿Por qué en este lugar a la gente le gusta tanto conversar en los baños mientras descargan sus toxinas?